25/10/2025
Virginia Louise Roberts, formalmente Virginia Giuffre tras casarse en 2002, terminó con su propia vida en abril. Pese a que su familia se lamentó de manera pública y afirmó que su suicidio se debía a su sufrimiento por haber sido víctima de abuso y tráfico sexual; la misma Virginia advirtió en 2019 "hago saber públicamente que de ninguna manera soy suicida… si algo me sucede, por el bien de mi familia, no dejen que esto desaparezca y ayúdenme a protegerlos".
A finales de los años 90´, Giuffre consiguió trabajo como asistente de vestuario en el spa de Mar-a-Lago, el club privado de Donald Trump en Palm Beach. Su padre, Sky Roberts, también trabajaba allí como encargado de mantenimiento. “Mi padre me presentó al señor Trump. Él fue amable y me dijo que era fantástico que yo trabajara allí”. Según su testimonio, Trump acudía a las fiestas de Epstein y eran buenos amigos, pero el nunca se propasó con ella.
Mientras trabajaba allí, Ghislaine Maxwell (la socia y pareja de Jeffrey Epstein en ese momento) se le acercó un día en el spa. Maxwell le ofreció “un trabajo mejor” como masajista personal para un filántropo millonario, diciéndole que podría ganar mucho dinero y viajar. Giuffre aceptó, creyendo que era una oportunidad legítima. Lo que no sabía es que la pareja de Epstein lo ayudaba a reclutar mujeres y participaba del abuso, explicándoles "como tocarlo" según otros testimonios.
A partir de este momento, fue "entrenada" por Maxwell, y en ocasiones por otras víctimas adultas, para realizar masajes sexuales, con la instrucción de no revelar nunca su edad. A menudo se le proporcionaba ropa y maquillaje para que pareciera mayor. Fue obligada a actuar como sirviente sexual y, según sus denuncias, a mantener relaciones sexuales con Epstein y otros hombres de su círculo social, incluyendo al Príncipe Andrew, Duque de York (el primer encuentro con él supuestamente ocurrió cuando Giuffre tenía 17 años).
Contó que "Epstein, Andy (el príncipe), y aproximadamente otras ocho chicas jóvenes y yo tuvimos sexo juntos. Las otras chicas aparentaban ser menores de dieciocho y no hablaban inglés. Epstein se rió de que no podían comunicarse, diciendo que era el tipo de chicas con el que era más fácil llevarse bien". Ella comentó que en este acto sexual comenzó a sentir un cólico muy fuerte, y que Epstein la llevó a un hospital donde le brindaron tantos analgésicos que Giuffre no recuerda lo que sucedió, pero al recobrar la conciencia tenía una cicatriz al lado del ombligo. "Epstein me dijo que había sufrido un aborto espontáneo (...) Epstein jamás utilizaba condón, y tampoco lo hacían los hombres a los que me traficaban él y Maxwell".
El Príncipe Andrew negó rotundamente las acusaciones de Giuffre y durante años intentó desacreditar la famosa foto donde aparece junto a ella y Ghislaine Maxwell, sugiriendo que era falsa o manipulada. Sin embargo, llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre en 2022, que le permitió evitar un juicio civil en Estados Unidos sobre las acusaciones de abuso sexual. La prensa británica cifró este pago en varios millones de libras, parte de los cuales, según reportes, provino del patrimonio personal de la Reina Isabel II. Como consecuencia del caso, el Príncipe Andrew fue apartado de sus deberes reales y, posteriormente, se le retiraron sus títulos militares y patrocinios, lo que representa una acción de la monarquía para proteger la institución del escándalo.
El relato de Virginia Giuffre echa luz sobre los rincones más oscuros que estos magnates poderosos no quieren que se vean. Epstein fue detenido en julio de 2019 y se declaró no culpable de los cargos. Sin embargo, un mes después, en agosto de 2019, se suicidó en su celda de la cárcel de Nueva York (Metropolitan Correctional Center), mientras esperaba el juicio, lo que llevó a cuestionar qué tipo de vigilancia o control se establece en estas instituciones. Giuffre murió este año sin recibir justicia por lo que vivió, pero su legado sigue vivo en la gente que la recuerda y en la lucha para impedir que estas situaciones sigan sucediendo; lo cual en la actualidad parece un objetivo bastante lejano.