06/05/2026
La investigación judicial sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó en los últimos días un nuevo elemento: un gasto cercano a los $14 millones destinado a la compra de muebles para su departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito. El dato fue incorporado al expediente que analiza un presunto caso de enriquecimiento ilícito y se suma a otras operaciones bajo revisión.
Según surge de la causa, el mobiliario fue encargado a medida para el inmueble de la calle Miró e incluyó distintos elementos de carpintería, entre ellos mesas, un vajillero, un rack para televisión, una consola y otros componentes de equipamiento interior. De acuerdo con testimonios recabados por la Justicia, los pagos habrían sido realizados en efectivo y sin comprobantes formales, un aspecto que concentra parte del análisis sobre la trazabilidad de los fondos.
El contratista que llevó adelante los trabajos declaró bajo juramento y señaló que ya había sido convocado previamente para realizar tareas similares en otra propiedad vinculada al funcionario, ubicada en un barrio cerrado de la provincia de Buenos Aires. Su testimonio permitió establecer una secuencia temporal de los encargos, que habrían sido realizados entre diciembre del año pasado y los primeros meses de 2026.
Este nuevo gasto se incorpora a una serie de movimientos patrimoniales que están siendo evaluados por la Justicia. En ese marco, el fiscal de la causa impulsó diversas medidas de prueba orientadas a reconstruir el origen de los fondos y verificar su correspondencia con los ingresos declarados por el funcionario. Entre esas medidas se encuentra el levantamiento del secreto fiscal y el análisis de distintas operaciones económicas e inmobiliarias.
Uno de los focos centrales de la investigación está puesto en la adquisición del departamento de Caballito, concretada en noviembre de 2025 por un valor de USD 230.000. Según consta en el expediente, la operación incluyó un anticipo de USD 30.000 y un esquema de financiamiento particular: el saldo restante fue acordado a pagar en el plazo de un año y sin intereses, mediante un crédito otorgado por las propias vendedoras del inmueble.
Además, distintos testimonios incorporados a la causa señalaron la posible existencia de pagos adicionales por fuera de la escritura, así como trabajos de refacción y remodelación vinculados a la propiedad. En ese sentido, la Justicia analiza si el inmueble fue reacondicionado antes y después de la compra, lo que incrementaría el volumen total de gastos asociados a la operación.
En paralelo, el expediente avanzó con la recolección de evidencia digital. Entre las medidas dispuestas se encuentra el peritaje de dispositivos electrónicos de personas vinculadas a los trabajos realizados, con el objetivo de reconstruir las comunicaciones mantenidas entre el funcionario, su entorno y los proveedores involucrados.
La causa también abarca otras propiedades asociadas a Adorni y su entorno familiar, entre ellas una vivienda en un country bonaerense donde se habrían realizado obras de características similares. Los investigadores buscan establecer si existe un patrón en las contrataciones y en la modalidad de pago, así como determinar si los gastos registrados resultan compatibles con los ingresos declarados.
En conjunto, los datos reunidos hasta el momento apuntan a reconstruir el flujo de fondos utilizado para financiar las adquisiciones, obras y mejoras en los distintos inmuebles. La falta de documentación respaldatoria en algunas operaciones y el uso de efectivo aparecen como elementos relevantes dentro del análisis judicial.
El expediente se encuentra actualmente en etapa de instrucción y continúa sumando pruebas testimoniales y documentales. Hasta el momento no existe una resolución judicial definitiva sobre la situación del jefe de Gabinete.