28/02/2026
La ley fue aprobada con 42 votos a favor, 28 en contra y 2 abstenciones, tras intensos debates tanto en la Cámara Alta como en la de Diputados. El proyecto no se convirtió en ley en su forma original, ya que durante su tratamiento parlamentario fue modificado en puntos sensibles para asegurar los votos necesarios. Entre los cambios más relevantes se eliminó el artículo que habilitaba descuentos salariales por licencias médicas prolongadas, una cláusula incluida en la versión enviada por el Ejecutivo. También se suavizó la redacción de los artículos referidos a despidos sin causa, que en el texto original ampliaban de forma directa las causales de desvinculación sin indemnización plena. Tras estas reformas, el proyecto regresó al Senado para su ratificación final.
La reforma laboral, oficialmente denominada “Ley de Modernización Laboral”, representa una de las transformaciones más profundas del régimen laboral argentino desde la sanción de la Ley de Contrato de Trabajo de 1974. El Gobierno sostuvo que su objetivo es reducir la informalidad laboral, que ronda el 43 %, y estimular la contratación privada mediante menores costos y mayor flexibilidad. En el texto original, el Ejecutivo proponía una ampliación generalizada del período de prueba hasta doce meses para todas las actividades, pero Diputados redujo ese plazo a seis meses para la mayoría de los sectores y dejó la extensión sujeta a convenios colectivos. Asimismo, se reformuló el artículo que eliminaba la presunción de relación laboral en ciertos contratos temporarios, incorporando límites para evitar el encubrimiento de vínculos permanentes. Estos ajustes fueron presentados como concesiones para obtener respaldo de bloques dialoguistas.
En materia económica y laboral, la reforma incluye varias transformaciones centrales. Se crea un Fondo de Asistencia Laboral financiado con aportes patronales que anteriormente iban al sistema previsional, destinado a cubrir indemnizaciones por despido. En el proyecto original, ese fondo reemplazaba totalmente el régimen indemnizatorio tradicional, pero la versión final mantuvo un esquema mixto, combinando el fondo con compensaciones adicionales según antigüedad. La ley también habilita sistemas de banco de horas para reorganizar la jornada laboral, permitiendo extensiones diarias sin recargo inmediato, aunque Diputados incorporó un tope semanal para evitar abusos. Se autoriza además el pago de salarios en moneda extranjera en ciertos sectores, punto que no sufrió cambios sustanciales durante el trámite legislativo. En el cálculo de indemnizaciones, se excluyen bonos y premios no remunerativos, una disposición que sí se mantuvo intacta.
Uno de los ejes más controversiales fue la regulación del derecho de huelga. El proyecto inicial establecía porcentajes obligatorios de prestación mínima de servicios para un amplio conjunto de actividades, incluyendo sectores no considerados esenciales. Diputados acotó esa definición y dejó fuera rubros como educación y transporte urbano, que en la versión original estaban incluidos. El texto aprobado exige un piso de funcionamiento del 75 % solo para servicios esenciales, como salud, energía y seguridad. Las centrales sindicales CGT y CTA rechazaron incluso esa versión reducida, al considerar que afecta la eficacia de las medidas de fuerza. Antes de la sanción final, encabezaron movilizaciones masivas y un paro nacional contra la reforma.
El oficialismo de La Libertad Avanza votó de forma unificada a favor, acompañado por la Unión Cívica Radical, el PRO y fuerzas provinciales. El peronismo agrupado en Unión por la Patria votó mayoritariamente en contra, argumentando que el texto vulnera derechos históricos del trabajo. Durante el trámite en Diputados, algunos legisladores peronistas acompañaron artículos parciales, especialmente los vinculados a capacitación laboral, aunque luego rechazaron el proyecto en general. Las dos abstenciones en el Senado correspondieron a legisladores de bloques provinciales, que cuestionaron el impacto regional de la reforma pero evitaron alinearse con la oposición dura.