Nahuel Gallo volvió a Argentina tras 448 días detenido en Venezuela
El cabo primero de la Gendarmería Nacional, Nahuel Agustín Gallo, fue liberado este domingo después de pasar 448 días detenido en Venezuela y arribó durante la madrugada a la Argentina en un avión gestionado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Su liberación se produjo en un contexto de tensiones diplomáticas entre ambos países y fue recibida por su familia y autoridades nacionales.

Escribe: Santiago Saenz Rozas

Nahuel Gallo volvió a Argentina tras 448 días detenido en Venezuela

Gallo arribó a la Argentina en la madrugada del 2 de marzo

02/03/2026

El gendarme argentino, de 33 años, volvió al país luego de permanecer desde el 8 de diciembre de 2024 detenido en el penal venezolano de El Rodeo I, en las afueras de Caracas, donde había sido alojado por orden de las autoridades de ese país tras ser acusado por presuntas «actividades de inteligencia», cargos que fueron rechazados por la Cancillería argentina.

 

La liberación de Gallo se concretó domingo 1° de marzo de 2026 y su regreso a suelo argentino se realizó en la madrugada del lunes 2 de marzo, cuando el avión que lo trasladó junto a una comitiva vinculada a la AFA aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

 

Gallo, oriundo de la provincia de Mendoza y destinado a la Gendarmería Nacional Argentina, había ingresado a Venezuela tras cruzar desde Colombia con el objetivo de reunirse con su pareja y su hijo. En el momento de su detención, se encontraba de licencia por motivos personales. Las autoridades venezolanas lo acusaron de espionaje, una versión que fue desestimada por el Gobierno argentino, que denunció la privación de libertad como arbitraria y la calificó ante organismos internacionales como una violación a los derechos humanos.

 

Durante gran parte de su detención, la familia de Gallo enfrentó largos períodos sin información sobre su paradero ni acceso consular. Organizaciones de derechos humanos y autoridades argentinas consideraron la situación como irregular debido a la falta de proceso judicial claro y de comunicación consular entre el detenido y sus allegados.

 

La noticia de la liberación se confirmó inicialmente por redes sociales a través de su esposa, María Alexandra Gómez, quien informó que Gallo estaba a bordo de un vuelo de regreso a la Argentina y que su hijo podría reencontrarse con él en pocas horas.

 

El traslado final se realizó en un avión privado que, según precisó la AFA, suele ser utilizado por la dirigencia de esa entidad en sus vuelos institucionales y fue puesto a disposición para facilitar el retorno del gendarme. La Asociación emitió un comunicado oficial en el que agradeció a las autoridades venezolanas su cooperación, así como a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por actuar como interlocutora en el operativo.

 

Dirigentes de la AFA afirmaron que las gestiones se realizaron de manera “silenciosa”, con la participación de representantes de la entidad y la colaboración de la FVF y organismos internacionales para facilitar la excarcelación y el traslado.

 

Al arribo en Ezeiza, Gallo fue recibido por su esposa, su hijo, funcionarios del Gobierno nacional y autoridades de seguridad. Tras su llegada, fue trasladado a un establecimiento médico para realizar estudios y evaluar su estado de salud luego de más de un año de detención en condiciones limitadas de contacto y atención.

 

El operativo puso fin a una situación que mantuvo activa la atención de familiares, organismos de derechos humanos y autoridades diplomáticas. La liberación y el regreso del gendarme fueron seguidos con expectativa dentro de Argentina, donde el caso había generado repercusión pública y solicitudes de intervención de distintos actores institucionales.

 

La participación de la AFA y la vinculación del deporte como “puente humanitario” para facilitar el operativo fueron destacadas por la propia entidad deportiva, aunque también generaron observaciones políticas sobre los mecanismos utilizados y el rol del Estado argentino en el proceso.