28/03/2026
La automotriz Hyundai suspendió la venta de determinadas versiones de su modelo Palisade en América del Norte tras un incidente fatal que encendió alertas sobre la seguridad de sus sistemas automatizados. La decisión fue adoptada luego de la muerte de una niña de dos años en el estado de Ohio, en un hecho que continúa bajo investigación y que estaría vinculado al funcionamiento de los asientos eléctricos del vehículo.
El episodio ocurrió el 7 de marzo de 2026 en la ciudad de Akron, cuando la menor quedó atrapada por el sistema de plegado automático de los asientos traseros. Según las reconstrucciones preliminares, el asiento de la tercera fila se activó y colapsó sobre la niña, provocándole lesiones fatales.
A partir de este hecho, Hyundai decidió suspender de manera inmediata la comercialización de las versiones Limited y Calligraphy del Palisade modelo 2026 en Estados Unidos y Canadá, como medida preventiva mientras avanzan las investigaciones.
El foco de la investigación está puesto en el sistema eléctrico de los asientos de la segunda y tercera fila. De acuerdo con la información difundida por la compañía y reportes técnicos, estos mecanismos podrían no detectar correctamente la presencia de ocupantes u objetos durante su funcionamiento, lo que implica un riesgo significativo para la seguridad de los pasajeros.
El posible defecto permitiría que los asientos se plieguen o deslicen automáticamente sin detenerse ante un obstáculo, una falla considerada grave en un vehículo diseñado principalmente para uso familiar.
En paralelo a la suspensión de ventas, la empresa avanzó con un llamado a revisión (recall) que alcanzaría a unas 68.500 unidades en Estados Unidos y Canadá. La medida incluye vehículos equipados con el sistema de asientos eléctricos potencialmente defectuoso.
Además del caso fatal, Hyundai reconoció reportes de al menos cuatro lesiones menores y múltiples reclamos de usuarios vinculados al funcionamiento de estos asientos, lo que reforzó la decisión de implementar medidas correctivas a gran escala.
Como parte de las acciones iniciales, la automotriz comenzó a desplegar una actualización de software remota (OTA) con el objetivo de mejorar la capacidad del sistema para detectar contacto con personas u objetos. Esta solución provisoria también incorpora nuevas medidas para reducir el riesgo de activaciones involuntarias.
Sin embargo, la compañía aclaró que esta actualización no constituye la solución definitiva, sino una medida transitoria mientras se desarrolla una reparación completa que podría incluir modificaciones más profundas en el sistema.
En paralelo, Hyundai recomendó a los usuarios extremar las precauciones al utilizar los asientos eléctricos traseros. Entre las principales indicaciones, se destaca evitar accionar estos mecanismos cuando haya personas u objetos en su trayectoria, especialmente niños, y prestar atención durante el ingreso o egreso del vehículo.
El problema no se limita exclusivamente a América del Norte. En Corea del Sur, mercado de origen de la marca, también se registraron incidentes similares durante el último año, lo que sugiere que la falla podría tener un alcance más amplio. Autoridades y reportes técnicos señalaron que el origen del inconveniente estaría en el software que controla los asientos, incapaz de detectar correctamente obstáculos en determinadas condiciones.
En ese contexto, Hyundai también avanzó con campañas de revisión en otros mercados y evalúa introducir cambios adicionales en el funcionamiento del sistema. Entre las alternativas analizadas se encuentra limitar la activación de los asientos automáticos a situaciones específicas, como cuando el baúl esté abierto, con el objetivo de reducir el riesgo de activaciones accidentales.
La Hyundai Palisade, lanzada en 2018 como la SUV insignia de la marca, es uno de los modelos familiares más relevantes en varios mercados internacionales. Su diseño prioriza el confort y la tecnología, con configuraciones de múltiples filas de asientos y funciones automatizadas orientadas a facilitar el acceso y la reconfiguración del espacio interior.
La situación generó preocupación en torno a la seguridad de los sistemas automatizados en vehículos modernos, particularmente en aquellos que incorporan funciones eléctricas avanzadas en componentes críticos como los asientos. El caso también reavivó el debate sobre la necesidad de reforzar los estándares de seguridad en tecnologías que interactúan directamente con los ocupantes.
Mientras tanto, las autoridades regulatorias de Estados Unidos y Canadá continúan supervisando el proceso de recall y la investigación en curso para determinar con precisión las causas del accidente. La automotriz, por su parte, mantiene suspendidas las ventas de las versiones afectadas hasta contar con una solución definitiva.