09/12/2025
El trayecto atraviesa casi 20.000 kilómetros, con una duración de alrededor de 25 horas desde Shanghai hasta Buenos Aires. La ruta incluye una escala técnica en Auckland, Nueva Zelanda, donde el avión se detiene únicamente para reabastecer combustible: los pasajeros mantienen sus asientos y no deben cambiar de aeronave.
La frecuencia de vuelos será de dos veces por semana: los lunes y jueves desde Shanghai, y los martes y viernes desde Buenos Aires.
La puesta en marcha de esta ruta no fue improvisada. Según autoridades de la aerolínea y del aeropuerto, la operación venía negociándose desde hace más de cuatro años. En la recepción del vuelo, el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibachian, destacó que hasta ahora no existía una conexión directa —incluso con escala técnica— entre China y Argentina, y resaltó que esta ruta ofrece “toda esa conectividad en un solo viaje”. Por su parte, el presidente de China Eastern, Gao Fei, declaró que espera que la nueva ruta acerque a ambos pueblos y fortalezca los lazos entre las comunidades chino y argentina.
El presidente de China Eastern, Gao Fei, aseguró que la empresa aspira a que esta conexión “estreche los vínculos entre ambos pueblos y fortalezca el intercambio cultural y comercial”. Por su parte, autoridades argentinas valoraron la operación como un paso relevante en la inserción del país en el mapa global de rutas de larga distancia.
En ese contexto, el gobierno argentino, bajo la política de “cielos abiertos”, había autorizado la operación mediante la disposición oficial 42/2025.
Más allá del hecho simbólico, especialistas del sector destacan el potencial económico y logístico de esta nueva conexión. La ruta abre la posibilidad de que productos frescos —como cerezas, arándanos y salmón— lleguen a China en menos de 30 horas, reduciendo drásticamente tiempos y costos frente a los itinerarios tradicionales que dependían de escalas en Estados Unidos o Europa. Para el comercio exterior argentino, se trata de un avance concreto en la competitividad de productos perecederos y de alto valor agregado.
La reactivación de esta ruta aérea con Oceanía también es relevante: Argentina no contaba con una conexión directa con Nueva Zelanda desde 2020. La ruta de China Eastern restablece ese corredor de manera indirecta y abre una alternativa para viajeros y operadores logísticos. Al mismo tiempo, Argentina se convierte en el único país latinoamericano en contar con vuelos regulares a los 5 continentes habitados, algo que había perdido durante la pandemia.
En materia de turismo, las expectativas también son significativas. China es uno de los mercados de viajeros internacionales de mayor volumen y gasto promedio. La posibilidad de volar a Argentina sin realizar múltiples conexiones puede favorecer la llegada de turistas asiáticos, mientras que para los argentinos se abre un acceso más ágil hacia destinos de Asia y Oceanía.