30/04/2026
La Verificación Técnica Vehicular (VTV) en la Ciudad de Buenos Aires registró un nuevo aumento del 28%, lo que llevó el costo del trámite para autos particulares a $96.968 y para motocicletas a $36.459. Se trata del segundo ajuste aplicado en 2026 y eleva el incremento acumulado en lo que va del año al 53%, en línea con la actualización de los costos del servicio.
La suba fue oficializada por el Gobierno porteño a través del Boletín Oficial y responde, según se detalló, a un incremento en los costos de prestación que afectó la ecuación económico-financiera de las empresas concesionarias. La normativa vigente establece que, cuando la variación de costos supera el 5%, las compañías pueden solicitar una revisión tarifaria, lo que derivó en los ajustes escalonados que se vienen aplicando durante el año.
Con este nuevo esquema, la VTV para vehículos livianos de hasta 2.500 kilos se ubica en valores similares a los de la provincia de Buenos Aires, donde el trámite también ronda los $97.000. En el caso de vehículos de mayor porte, los costos superan los $170.000, mientras que las motos presentan valores levemente superiores en territorio bonaerense respecto a la Ciudad.
Hasta antes de este incremento, el costo de la VTV en CABA era de $75.756 para autos y $28.484 para motos, tras un primer ajuste aplicado en febrero. La nueva actualización consolidó una suba significativa en el primer cuatrimestre del año, en un contexto de revisión periódica de tarifas vinculadas a la evolución de los costos del sistema.
La VTV es un control técnico obligatorio que tiene como objetivo verificar el estado general de los vehículos y garantizar condiciones mínimas de seguridad para circular. Entre los aspectos evaluados se encuentran el funcionamiento de frenos, dirección, suspensión, neumáticos y emisiones contaminantes, con el fin de reducir riesgos asociados a fallas mecánicas en la vía pública.
En la Ciudad de Buenos Aires, deben realizar la verificación los vehículos particulares una vez que cumplen cuatro años de antigüedad o alcanzan los 64.000 kilómetros recorridos, lo que ocurra primero. En los primeros años, y siempre que no se superen determinados parámetros de uso, la vigencia del control puede extenderse a dos años. Sin embargo, una vez superados los siete años de antigüedad o los 84.000 kilómetros, la revisión pasa a ser anual.
Existen además excepciones al pago del trámite. Están contemplados los jubilados que perciben hasta dos haberes mínimos, las personas con discapacidad, sean o no titulares del vehículo, y determinados vehículos oficiales, como los de uso municipal o de servicios de emergencia.
El sistema de verificación se organiza a partir de un cronograma anual basado en la terminación de la patente, lo que permite distribuir la demanda entre las distintas plantas habilitadas a lo largo del año. Este esquema busca evitar concentraciones de usuarios en determinados períodos y facilitar el cumplimiento del requisito obligatorio.
Desde el gobierno porteño sostienen que las actualizaciones tarifarias buscan garantizar la continuidad y calidad del servicio, en un contexto de aumento de costos operativos. Sin embargo, el impacto acumulado de las subas posiciona a la VTV como uno de los gastos obligatorios más relevantes para los conductores en la Ciudad durante 2026.
Además del costo del trámite, las autoridades recuerdan que circular sin la VTV vigente constituye una infracción. Las sanciones pueden incluir multas de alto valor e incluso complicaciones con la cobertura del seguro en caso de siniestro, lo que refuerza la obligatoriedad de cumplir con el control en tiempo y forma.