19/01/2026
El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó este lunes en Bruselas que mantiene sin cambios sus proyecciones de crecimiento para la economía argentina, estimando una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) del 4% tanto en 2026 como en 2027. Estas cifras coinciden con las difundidas en el informe de octubre pasado y están por encima del promedio estimado para América Latina y el Caribe, previsto en 2,2% en 2026 y 2,7% en 2027.
La actualización forma parte del más reciente “World Economic Outlook” (WEO) del organismo multilateral, un reporte que analiza las perspectivas económicas globales y los factores que impactan las economías de los países miembros. Según ese documento, la economía global crecería un 3,3% en 2026 y un 3,2% en 2027, por lo que la Argentina se posiciona con tasas superiores a la media mundial.
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, destacó que estos pronósticos responden a “una combinación de fuerzas divergentes” en la economía global, donde, si bien algunos sectores enfrentan tensiones comerciales y desaceleración de algunos mercados, otros vienen impulsados por inversiones tecnológicas y condiciones financieras más favorables.
El organismo atribuye parte del crecimiento previsto de la economía argentina a lo que denomina “efecto rebote”, producto de la normalización tras años de contracción y desequilibrios macroeconómicos. El país viene de una recuperación tras dos años de caída del producto y revisiones de su actividad económica, aunque el crecimiento del 4% proyectado para 2026 es un punto inferior a lo contemplado en el presupuesto nacional recientemente aprobado por el Congreso, que estimaba una expansión mayor.
Según el FMI, el crecimiento estimado para Argentina también se sustenta en la normalización de desequilibrios fiscales y monetarios, así como en la recuperación del sector externo. No obstante, el informe subraya que la continuidad de las reformas estructurales y la contención de presiones inflacionarias y sociales serán claves para sostener ese ritmo de expansión.
Además, el organismo remarca que la Argentina se ubicaría entre las más altas tasas de crecimiento del mundo dentro de las economías más importantes, colocándose como una de las once economías con mejores perspectivas de expansión entre las 30 principales por tamaño de PBI.
En contraste con Argentina, el FMI proyecta que la economía de Brasil, la mayor de América Latina, tendrá un crecimiento más moderado: 1,6% en 2026 y 2,3% en 2027. Por su parte, para México el crecimiento sería de 1,5% y 2,1% en esos mismos años, respectivamente. Estas cifras ponen de relieve que el dinamismo económico previsto para la Argentina supera con claridad al de las dos principales economías de la región.
A nivel global, aunque se espera un escenario de crecimiento "aguantador", el FMI apunta a un entorno aún frágil debido a factores como las tensiones comerciales internacionales, los cambios en las políticas arancelarias y otros riesgos geopolíticos. Si bien algunas regiones, como América del Norte y Asia, han mostrado un fuerte impulso tecnológico que favorece la inversión, persisten incertidumbres que podrían afectar la actividad económica mundial.
Pese a las proyecciones favorables para la economía argentina, el FMI advierte que persisten desafíos importantes. Entre ellos, la sostenibilidad de los desequilibrios fiscales, el control de la inflación, y la capacidad de la economía para absorber shocks externos sin perder impulso. El informe destaca que, en el mediano plazo, la consolidación de políticas que promuevan estabilidad macroeconómica y el crecimiento inclusivo será un factor determinante para cumplir con las expectativas.
Asimismo, el organismo enfatiza la vulnerabilidad de la región ante posibles choques externos, que podrían incluir desde cambio de flujos de capital hasta variaciones en los precios de las materias primas o reconfiguraciones de acuerdos comerciales internacionales.