La economía argentina cerró 2025 con crecimiento anual impulsado por un repunte en diciembre
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) publicado por el INDEC reveló que la economía argentina registró en 2025 un crecimiento acumulado del 4,4%, con un repunte en diciembre que marcó el mejor resultado mensual desde mediados de 2024, aunque con un desempeño dispar entre los distintos sectores productivos.

Escribe: Santiago Saenz Rozas

La economía argentina cerró 2025 con crecimiento anual impulsado por un repunte en diciembre

La agricultura fue unos de los principales motores de la economía en 2025

24/02/2026

El informe oficial del INDEC, difundido el 24 de febrero de 2026, indicó que la actividad económica tuvo una variación interanual positiva de 4,4% en 2025, cerrando el año con un incremento respecto a 2024. El dato de diciembre, considerado clave por economistas y analistas, reflejó un crecimiento mensual desestacionalizado de 1,8% frente a noviembre, junto con una suba interanual de 3,5%, lo que constituyó el mejor resultado mensual desde julio de 2024.

 

Durante el último mes del año, la mayoría de los sectores relevados mostraron incrementos interanuales, con un desempeño destacado de actividades que impulsaron el crecimiento general del EMAE. Entre ellas, la agricultura, ganadería, caza y silvicultura registró una fuerte expansión en comparación con el mismo mes de 2024, en gran medida debido a una cosecha de trigo con rendimientos superiores al promedio de campañas recientes. Asimismo, la intermediación financiera exhibió una mejora significativa interanual, aportando al resultado general del indicador.

 

No obstante, el informe también reflejó desigualdades en la evolución sectorial. Algunos rubros presentaron retrocesos en la comparación interanual de diciembre, entre ellos la industria manufacturera y el comercio mayorista y minorista. Estas bajas atenuaron parcialmente el crecimiento total del EMAE, evidenciando que no todos los segmentos de la economía lograron sostener el mismo ritmo de recuperación hacia el cierre del año.

 

En términos acumulados, el crecimiento de 4,4% en 2025 se ubicó en línea o levemente por encima de varias proyecciones privadas difundidas a lo largo del año, y representó una mejora respecto al desempeño de 2024, cuando la actividad había mostrado contracción. El resultado anual fue interpretado como una señal de recuperación económica, aunque con ritmos heterogéneos según los distintos momentos del año.

 

La dinámica mensual mostró mayor fortaleza durante la primera mitad de 2025, con tasas de crecimiento interanual más elevadas en comparación con el segundo semestre. En la segunda parte del año, algunos sectores clave como la industria, el comercio y la construcción evidenciaron una desaceleración, lo que moderó el ritmo de expansión general hacia el cierre del ejercicio.

 

El desempeño del sector agropecuario fue uno de los principales motores del crecimiento anual. La recuperación productiva, favorecida por mejores condiciones climáticas respecto del año previo, permitió un fuerte incremento en la producción de granos, especialmente trigo. Esta mejora tuvo impacto directo en el nivel de actividad, tanto por su peso específico en la economía como por los efectos indirectos sobre transporte, servicios y comercio vinculados.

 

Además del agro, los servicios financieros también registraron un desempeño positivo, contribuyendo al resultado general. Otros sectores vinculados a servicios y transporte mostraron variaciones positivas, aunque con menor incidencia relativa en el total del indicador.

 

En contraste, la industria manufacturera atravesó un año con altibajos. Si bien tuvo algunos meses de recuperación, hacia el cierre del año presentó variaciones interanuales negativas, reflejando un escenario de demanda interna moderada y ajustes en distintos segmentos productivos. El comercio mayorista y minorista también evidenció un comportamiento dispar, con meses de mejora seguidos de retrocesos, en un contexto de recomposición gradual del consumo.

 

El nivel de actividad alcanzado en diciembre se ubicó en valores elevados dentro de la serie desestacionalizada, según destacaron fuentes oficiales. El dato mensual consolidó una tendencia de recuperación que comenzó a observarse tras los meses más contractivos del período anterior, aunque aún persisten desafíos estructurales en distintos sectores.

 

El cierre de 2025 con una expansión de 4,4% establece una nueva base de comparación para las proyecciones económicas de 2026. Analistas señalan que la continuidad del crecimiento dependerá de la evolución de variables como la inversión, el consumo, la estabilidad macroeconómica y el desempeño del sector externo.