15/11/2025
El Gobierno argentino y su par estadounidense han anunciado un acuerdo marco de comercio e inversiones que proyecta una reducción de aranceles y una ampliación del acceso a mercados por ambas partes. En particular, Argentina aceptó otorgar “acceso preferencial” para diversos productos estadounidenses, entre ellos vehículos automotores, lo que marca un cambio respecto del tratamiento previo.
En el sector automotor, este giro cobra relevancia: en el actual esquema argentino de importaciones, los vehículos provenientes de fuera del bloque Mercosur pagan un arancel extrazona del 35 %, según el Acuerdo de Complementación Económica Nro 14 (ACE 14) firmado entre Argentina y Brasil, que rige hasta junio de 2029. Ese marco obliga a que cualquier país extrazona —como Estados Unidos— no logre, al menos de forma automática, la eliminación plena de ese arancel.
Por tanto, aunque las importaciones de autos estadounidenses podrían recibir un trato más favorable, el efecto será moderado: la vía más probable es la de la creación de cupos o cuotas especiales para vehículos fabricados en Estados Unidos, que permitan reducir el arancel para un volumen limitado de unidades. De hecho, ya existe en Argentina un régimen de cupo para autos híbridos y eléctricos importados desde otros continentes sin arancel: unas 50.000 unidades al año.
Actualmente, el número de vehículos vendidos en Argentina que provienen directamente de Estados Unidos es reducido. Los principales modelos estadounidenses comercializados son pick-ups “full size” como la Ford F150 (795 unidades entre enero y octubre de 2025) o la RAM 1500 (471 unidades), además de algunos SUV o modelos nicho como la Honda CR-V (298 unidades) y la Ford Mustang Mach-E (142 unidades). Así, aunque reviste impacto, el volumen es bajo en términos relativos, lo que también acota el efecto comercial global que podría tener el nuevo acuerdo.
En ese contexto, la marca Tesla aparece como beneficiaria potencial. La empresa estadounidense que dirige Elon Musk —y que aún no tiene una filial oficial en Argentina— ya permite la importación particular de sus vehículos eléctricos; el nuevo marco comercial facilita esa maniobra al permitir que autos fabricados en Estados Unidos sean homologados si cumplen normas de seguridad y emisiones federales estadounidenses. En efecto, ya comenzaron importaciones privadas de modelos como la Tesla Cybertruck y la Hummer EV, lo que demuestra que hay demanda existente.
En términos políticos y comerciales, la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham) definió el acuerdo como una señal de previsibilidad y competitividad para Argentina, valorando que el entendimiento entre ambos países refuerza la integración en cadenas globales de valor y mejora las condiciones para la inversión extranjera. Esto refuerza la idea de que el pacto tiene ambición estratégica más allá del sector automotor.
Para los consumidores argentinos, el efecto concreto podría sentirse en la mejora de la oferta (más modelos, quizá precio algo más competitivo) y en la posibilidad de acceso a vehículos eléctricos importados de Estados Unidos, como los de Tesla. Pero también vale decir que los márgenes de mejora dependerán del volumen de cupos asignados, de la velocidad de homologación normativa y de la reacción de la industria local y de Brasil al cambio. En definitiva, el acuerdo abre una puerta, pero no garantiza que se anule el arancel ni que el flujo automotor se transforme de la noche a la mañana.