12/12/2025
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer este jueves el dato de inflación de noviembre de 2025, con un incremento mensual de 2,5% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), marcando una aceleración frente al 2,3% registrado en octubre. En la comparación interanual, la variación fue de 31,4%, mientras que en los primeros once meses del año el acumulado alcanzó 27,9%, el valor más bajo para ese período desde 2017, según fuentes oficiales.
El dato oficial confirma que el IPC mensual volvió a ubicarse por encima del 2%, en lo que constituye el tercer mes consecutivo con ese comportamiento. La aceleración respecto a octubre, aunque moderada, interrumpe una racha de leve desaceleración que se venía observando en algunos meses previos.
Entre los sectores con mayor incidencia al alza durante noviembre se destacaron Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un aumento de 3,4%, y Transporte, también con un incremento de 3%. Los alimentos y bebidas no alcohólicas, entre los que se destaca la suba de la carne vacuna y otros productos básicos, presentaron un aumento cercano al 2,8%, consolidándose como uno de los motores de la inflación del mes. En contraste, sectores como ropa y calzado y Equipamiento del hogar anotaron variaciones significativamente menores.
Una parte del incremento se explica por ajustes en precios regulados, incluidos aumentos de tarifas de servicios públicos y transporte que se implementaron durante noviembre, con impacto directo sobre los bolsillos de los consumidores.
Si bien los 31,4% interanuales puede sonar elevado en relación con estándares internacionales, la cifra representa una caída considerable frente a los picos históricos de inflación que Argentina experimentó en años recientes. En el acumulado de 11 meses, el 27,9% es la cifra más baja para ese tramo del año desde 2017.
En análisis sectoriales y económicos, consultores privados ya venían anticipando que la inflación podría rondar entre el 2,3% y 2,5% en noviembre, con el rubro alimentos como uno de los principales factores explicativos, en línea con lo observado en el informe oficial.
A pesar del descenso del acumulado anual respecto de años previos, los precios mantienen una trayectoria que sigue presionando sobre el poder adquisitivo de los hogares argentinos. El aumento de productos básicos —especialmente alimentos— genera tensiones adicionales en la medición de la canasta básica alimentaria y total, cuyo aumento suele superar al IPC general, agravando las condiciones de pobreza y vulnerabilidad.
Economistas dicen que, aunque el ritmo de suba de precios ha mostrado signos de desaceleración interanual, la persistencia de aumentos mensuales por encima del 2% sugiere que el proceso de estabilización macroeconómica aún está incompleto y sujeto a presiones internas y externas, como la evolución de tarifas reguladas, la dinámica del tipo de cambio y las expectativas de inflación para el próximo año.
Las proyecciones privadas estiman que diciembre podría continuar con dinámicas inflacionarias similares, y algunos analistas señalan que si la inflación mensual supera ciertos niveles, el acumulado final de 2025 podría cerrar con cifras cercanas a las estimadas para todo el año. Esto convertiría a 2025 en uno de los años con menor inflación en casi una década, aunque aún lejos de niveles que moderen significativamente el impacto sobre los sectores más vulnerables.