25/04/2026
El Gobierno nacional convocó a una licitación pública para la remodelación integral de la terminal de ómnibus de Retiro, en la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de modernizar una de las principales infraestructuras de transporte del país. La medida fue formalizada mediante el Decreto 273/2026, que declaró de interés público la iniciativa y habilitó el llamado a concurso para adjudicar la concesión del predio.
El esquema previsto establece una concesión por 30 años bajo un modelo de inversión privada. La empresa o consorcio adjudicatario deberá financiar, ejecutar y gestionar las obras, además de operar el complejo y explotar sus servicios comerciales durante el período establecido. A cambio, se prevé el pago de un canon mensual al Estado.
La convocatoria se realiza en el marco del vencimiento del actual contrato de concesión, vigente desde 1993 y prorrogado en sucesivas oportunidades. Según indicaron fuentes oficiales, la infraestructura de la terminal presenta un marcado deterioro producto de la falta de renovación integral en las últimas décadas, lo que derivó en deficiencias en materia de mantenimiento, seguridad y calidad de servicios.
La terminal de Retiro constituye el principal centro de transporte terrestre de larga distancia del país. Por sus instalaciones circulan entre 10 y 12 millones de pasajeros por año, con picos de actividad en temporadas de alta demanda. Además, se registran más de 300.000 servicios anuales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintos puntos del territorio nacional y destinos internacionales.
El proyecto de renovación apunta a transformar la terminal en un centro intermodal moderno, con mejoras en la infraestructura, la conectividad y la experiencia del usuario. La iniciativa contempla una reorganización funcional del edificio existente y la incorporación de nuevos espacios destinados a múltiples actividades vinculadas al transporte y los servicios.
En términos de inversión, el plan prevé un desembolso estimado en US$79 millones y un plazo de ejecución de aproximadamente cinco años. Durante la etapa de obras se proyecta la generación de entre 800 y 1500 puestos de trabajo, mientras que una vez finalizada la modernización se crearían más de 1500 empleos directos e indirectos vinculados a la operación del complejo.
El rediseño integral abarcará una superficie cubierta de más de 89.000 metros cuadrados. Entre las principales intervenciones se incluyen la ampliación y modernización de dársenas, la mejora de accesos y circulaciones internas, y la incorporación de nuevas áreas comerciales, gastronómicas y de servicios.
Asimismo, el proyecto prevé el desarrollo de espacios complementarios como oficinas, sectores de coworking, áreas VIP, un hotel y un centro de convenciones. También se contempla la creación de espacios públicos, como una plaza, y la construcción de cocheras para mejorar la accesibilidad y la integración urbana del predio.
En paralelo, se prevé la actualización de los sistemas de seguridad, iluminación y señalización, así como la incorporación de tecnología para optimizar la operación y el flujo de pasajeros. El objetivo es adecuar la terminal a estándares contemporáneos en materia de transporte, infraestructura y servicios.
El proceso licitatorio se realizará conforme al régimen de iniciativa privada. En este esquema, el proyecto original fue presentado por un consorcio de empresas, que contará con una ventaja en la evaluación de ofertas. Sin embargo, la convocatoria es abierta y permitirá la participación de otros interesados que podrán presentar propuestas alternativas o superadoras.
Desde el Gobierno señalaron que el modelo elegido permitirá avanzar en la modernización sin comprometer recursos públicos, al tiempo que busca mejorar la calidad del servicio para los usuarios. Además, se apunta a potenciar el valor estratégico del predio como nodo de transporte y como espacio de desarrollo comercial y urbano.
La terminal de Retiro se ubica en un punto clave de la Ciudad de Buenos Aires, con conexión directa a múltiples medios de transporte, incluidos trenes, subtes y líneas de colectivos. En ese sentido, la iniciativa busca consolidar su rol como centro de integración del sistema de movilidad metropolitana y de larga distancia.
Durante el proceso de transición hasta la adjudicación de la nueva concesión, se garantizará la continuidad operativa del servicio, con el objetivo de evitar interrupciones en el funcionamiento habitual de la terminal.