El dólar cierra estable y profundiza su tendencia a la baja en 2026
La divisa estadounidense volvió a mostrar calma en el mercado local y cerró sin variaciones significativas, consolidando una tendencia descendente en el año. La mayor oferta de dólares, el superávit comercial y las compras del Banco Central explican la estabilidad cambiaria.

Escribe: Santiago Saenz Rozas

El dólar cierra estable y profundiza su tendencia a la baja en 2026

En lo que va del 2026 el dólar bajo un 5%

22/04/2026

El dólar mantuvo la estabilidad en la última jornada y se consolidó en torno a los $1.400 en el mercado minorista, en un contexto de fuerte ingreso de divisas que continúa presionando a la baja la cotización. De esta manera, la moneda estadounidense acumula una caída superior al 5% en lo que va de 2026, profundizando una tendencia que se sostiene desde comienzos de año.

 

En el Banco Nación, la divisa cerró a $1.400 para la venta, sin cambios respecto de la jornada previa, mientras que en el segmento mayorista finalizó en torno a los $1.375,50, con una leve baja diaria. Este comportamiento se dio luego de dos ruedas consecutivas con subas, lo que marcó un retorno a la calma cambiaria observada en las últimas semanas.

 

El volumen operado en el mercado resultó determinante para sostener esta estabilidad. Durante la jornada se negociaron más de USD 532 millones en el segmento de contado, un nivel elevado que permitió revertir incrementos iniciales y consolidar una tendencia sin sobresaltos. La dinámica evidenció que la oferta de divisas continúa superando a la demanda en distintos tramos de la rueda.

 

En el balance mensual, el dólar mayorista acumula una baja de más de seis pesos en abril, mientras que en lo que va del año la caída alcanza cerca de 80 pesos, equivalente a más del 5%. Este retroceso se explica por una combinación de factores estacionales y financieros que fortalecen la disponibilidad de dólares en el mercado local.

 

Uno de los elementos centrales es el ingreso de divisas del sector agroexportador, que se intensifica durante la cosecha gruesa. Este flujo incrementa la oferta de dólares y reduce las presiones sobre el tipo de cambio. A su vez, el superávit comercial continúa aportando un saldo positivo en el intercambio de bienes, lo que refuerza la disponibilidad de moneda extranjera.

 

En este contexto, el Banco Central mantiene una participación activa mediante la compra de divisas. En lo que va del año, la autoridad monetaria acumuló alrededor de USD 6.200 millones, fortaleciendo las reservas internacionales y contribuyendo a sostener la estabilidad cambiaria. Esta estrategia se enmarca en los compromisos asumidos en el programa económico vigente.

 

El esquema cambiario actual también influye en la dinámica del dólar. La cotización se mantiene por debajo del techo de la banda fijada por el Banco Central, que se ubica por encima de los $1.680, lo que deja un amplio margen respecto del límite superior y reduce las expectativas de devaluación en el corto plazo.

 

En paralelo, el dólar en el mercado informal se mantuvo estable en torno a los $1.410, con una brecha acotada respecto del tipo de cambio oficial. Este comportamiento acompaña la tendencia general del mercado, donde las distintas cotizaciones muestran variaciones limitadas.

 

La estabilidad cambiaria también se vincula con una menor demanda de dólares para ahorro y con el ingreso de capitales financieros, factores que contribuyen a equilibrar el mercado. La moderación en la demanda interna y el contexto internacional completan un escenario que favorece la calma en la cotización.

 

No obstante, algunos analistas advierten sobre los efectos de una apreciación del peso en términos reales. Con una inflación que aún se mantiene en niveles elevados, el ritmo de depreciación del tipo de cambio queda rezagado, lo que puede impactar en la competitividad de la economía frente a las importaciones.

 

A pesar de estas advertencias, las perspectivas de corto plazo continúan mostrando señales de estabilidad. La expectativa de que el ingreso de divisas se mantenga elevado en los próximos meses, junto con la continuidad de las compras del Banco Central, refuerza la posibilidad de que el dólar se mantenga en niveles similares o incluso registre nuevas bajas.