Graves inundaciones en Tucumán: cerca de 10.000 evacuados y familias que perdieron todo tras el temporal
Un intenso temporal provocó inundaciones en el sur de Tucumán y dejó a miles de personas fuera de sus hogares. La localidad de La Madrid se convirtió en el epicentro del desastre, con barrios enteros bajo el agua, rutas cortadas y cientos de familias que debieron refugiarse al costado de los caminos mientras continúan los operativos de asistencia.

Escribe: Santiago Saenz Rozas

Graves inundaciones en Tucumán: cerca de 10.000 evacuados y familias que perdieron todo tras el temporal

Más de 10.000 personas fueron desplazadas de sus hogares debido a las inundaciones

13/03/2026

Las fuertes lluvias que afectaron a la provincia de Tucumán durante los últimos días generaron una de las emergencias hídricas más graves de los últimos años en la región. El temporal provocó inundaciones generalizadas en el sur provincial, con epicentro en la localidad de La Madrid, donde miles de vecinos debieron abandonar sus casas y refugiarse en zonas más altas o a la vera de rutas cercanas.

 

El fenómeno climático comenzó a intensificarse a comienzos de la semana, cuando en pocas horas se registraron precipitaciones muy por encima de lo habitual. En algunas áreas se acumularon más de 170 milímetros de lluvia en pocas horas, lo que provocó el desborde de ríos y arroyos y el ingreso del agua en viviendas y calles.

 

Como consecuencia de la inundación, miles de habitantes debieron evacuar sus hogares. Las autoridades provinciales estimaron que cerca de 10.000 personas tuvieron que abandonar sus viviendas en toda la provincia, una cifra que refleja la magnitud del fenómeno. Solo en La Madrid, una localidad de poco más de 6000 habitantes, alrededor de 5500 vecinos se vieron obligados a dejar sus casas por el avance del agua.

 

La situación en esa localidad fue especialmente crítica. Gran parte del pueblo quedó cubierto por el agua durante varios días, lo que obligó a los vecinos a evacuar con urgencia. En muchos casos, las familias rescataron apenas algunas pertenencias antes de abandonar sus hogares, mientras el nivel del agua seguía subiendo.

 

Ante la falta de lugares disponibles o por temor a perder lo poco que les quedó, numerosos damnificados decidieron permanecer cerca de sus viviendas. Por ese motivo, a lo largo de varios kilómetros de rutas cercanas se formaron campamentos improvisados con carpas, gazebos y plásticos donde los vecinos pasaron la noche.

 

Las escenas reflejan la magnitud del impacto del temporal. Familias enteras, incluidos niños y adultos mayores, permanecieron a la intemperie durante días mientras aguardaban que el nivel del agua comenzara a descender. Muchos aseguran haber perdido muebles, electrodomésticos, ropa y otros bienes esenciales que quedaron bajo el agua o fueron arrastrados por la corriente.

 

El gobierno provincial activó un comité de emergencia para coordinar las tareas de asistencia y recuperación en las zonas afectadas. Los operativos incluyen la distribución de alimentos, colchones y elementos de primera necesidad, además del despliegue de equipos para limpiar calles, restablecer servicios básicos y evaluar los daños en viviendas e infraestructura.

 

Entre las tareas más urgentes se encuentran las obras destinadas a facilitar el drenaje del agua acumulada. En ese marco, se realizaron intervenciones en rutas y caminos de la región para permitir el escurrimiento hacia zonas más bajas y acelerar la reducción del nivel del agua en los barrios afectados.

 

Las rutas del sur tucumano también sufrieron fuertes daños. Algunos tramos quedaron intransitables o debieron ser cerrados para el tránsito general mientras se realizan trabajos de reparación y se garantiza la seguridad en la zona.

 

A pesar de la gravedad de la situación, en las últimas horas comenzaron a registrarse algunos signos de mejora. El descenso del nivel de ríos y arroyos permitió que el agua empiece a retroceder en ciertos sectores, lo que abrió la posibilidad de que algunas familias regresen de forma gradual a sus viviendas para evaluar los daños.

 

Sin embargo, las autoridades advierten que el proceso de recuperación será lento. En muchos barrios las casas permanecen cubiertas de barro y residuos arrastrados por la corriente, lo que obliga a realizar tareas de limpieza y desinfección antes de que los vecinos puedan volver de manera definitiva.

 

Mientras tanto, continúan los operativos de asistencia para los damnificados y las tareas destinadas a restablecer servicios esenciales como el agua potable y la electricidad en las zonas más afectadas.