Artemis II marca el regreso humano a la Luna
El programa NASA Artemis constituye la estrategia actual de Estados Unidos para retomar las misiones tripuladas a la Luna tras más de cinco décadas desde el programa Apolo. La misión Artemis II, lanzada el 1 de abril de este año, es la primera de este programa en llevar astronautas a bordo.

Escribe: Victoria Basualdo

Artemis II marca el regreso humano a la Luna

Foto por Sport

02/04/2026

El despegue se realizó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, mediante el cohete Space Launch System (SLS). La nave utilizada es Orion, diseñada para misiones de espacio profundo y capaz de transportar tripulación más allá de la órbita baja terrestre. La misión tiene una duración estimada de aproximadamente diez días. Su trayectoria incluye un sobrevuelo lunar sin alunizaje y el posterior regreso a la Tierra.

La tripulación de Artemis II está compuesta por cuatro astronautas seleccionados por la NASA y agencias asociadas. El comandante de la misión es Reid Wiseman, acompañado por Victor Glover como piloto. También integran la misión Christina Koch y Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense. Glover se convierte en el primer astronauta afrodescendiente en participar de una misión lunar. Koch será la primera mujer en viajar hacia la órbita de la Luna. Hansen, por su parte, es el primer canadiense en formar parte de una misión tripulada de este tipo.

El objetivo principal de Artemis II es validar los sistemas necesarios para futuras misiones con alunizaje. Durante el vuelo se prueban sistemas de soporte vital que permiten la supervivencia de la tripulación en el espacio profundo. También se evalúan las capacidades de navegación, comunicación y control manual de la nave Orion. La misión incluye maniobras alrededor de la Luna para verificar la precisión de la trayectoria y la estabilidad de los sistemas. Otro aspecto clave es el reingreso a la atmósfera terrestre a alta velocidad. Estos datos serán utilizados para ajustar los protocolos de seguridad y operación en futuras misiones.

El programa Artemis no se limita a misiones individuales, sino que forma parte de un plan a largo plazo para establecer presencia humana sostenida en la Luna. La misión Artemis III tiene como objetivo concretar el primer alunizaje tripulado del programa. Esta misión prevé llevar astronautas a la superficie lunar, incluyendo a la primera mujer en pisarla. En paralelo, se desarrolla la estación orbital lunar Gateway, que funcionará como plataforma de apoyo para misiones futuras. El programa también contempla la construcción de hábitats y sistemas logísticos en la superficie lunar. Estas iniciativas buscan consolidar una infraestructura que permita estancias prolongadas.

En el plano internacional, Artemis se desarrolla en competencia con otros programas espaciales, en particular el de China. El país asiático impulsa el Programa Chang’e, que ha logrado avances significativos mediante misiones robóticas. China ha establecido el objetivo de enviar astronautas a la Luna antes de 2030. Además, promueve junto a Rusia la creación de una Estación Internacional de Investigación Lunar. Este proyecto plantea el desarrollo de una base científica en la superficie lunar. La coexistencia de ambos programas refleja una dinámica de competencia tecnológica y geopolítica.

La relevancia actual de la Luna se vincula a factores científicos, tecnológicos y estratégicos. Uno de los principales intereses es la presencia de agua en forma de hielo en regiones polares. Este recurso puede utilizarse para generar oxígeno y combustible, facilitando futuras misiones de mayor alcance. También se investiga el potencial del helio-3 como posible fuente de energía. La Luna funciona además como plataforma para misiones hacia Marte, al reducir costos y complejidad logística, por lo que la misión del cohete resultaría fundamental para cuestiones de conocimiento de causa.

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