11/04/2026
La misión Artemis II, desarrollada por la NASA, marcó el regreso de vuelos tripulados al entorno lunar por primera vez desde 1972. El lanzamiento se realizó mediante el cohete Space Launch System desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. La tripulación estuvo compuesta por cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. La nave utilizada fue la cápsula Orion, diseñada para misiones de espacio profundo. El vuelo tuvo una duración aproximada de diez días, incluyendo ida, sobrevuelo lunar y regreso. La misión no contempló alunizaje, sino una trayectoria de tipo “free return” que permitió rodear la Luna y regresar a la Tierra sin maniobras complejas adicionales.
Durante el desarrollo de la misión, la nave Orion alcanzó distancias superiores a los 370.000 kilómetros de la Tierra. Esta cifra supera los registros de misiones tripuladas anteriores del programa Apolo. El sobrevuelo lunar se realizó a varios miles de kilómetros de la superficie del satélite. La trayectoria permitió evaluar sistemas de navegación, comunicaciones y soporte vital en condiciones reales de espacio profundo. También se pusieron a prueba los escudos térmicos durante la reentrada atmosférica. La misión incluyó múltiples maniobras de propulsión para ajustar la trayectoria orbital.
La tripulación presentó hitos específicos en términos de representación dentro del programa espacial. Christina Koch se convirtió en la primera mujer en participar de una misión tripulada alrededor de la Luna. Victor Glover fue el primer astronauta afroamericano en integrar una misión lunar. Jeremy Hansen representó a Canadá como el primer astronauta no estadounidense en una misión de este tipo. Reid Wiseman ejerció como comandante de la misión.
El amerizaje de la cápsula Orion se realizó en el océano Pacífico tras el reingreso a la atmósfera terrestre. Durante esta fase, la nave soportó temperaturas cercanas a los 2.800 grados Celsius debido a la fricción. El sistema de paracaídas se desplegó en varias etapas para reducir la velocidad de descenso. Equipos de recuperación de la Armada de Estados Unidos participaron en la operación de rescate. Los astronautas fueron trasladados para controles médicos inmediatamente después del aterrizaje. La NASA confirmó que no se registraron incidentes graves durante el retorno, lo cual resulta un punto positivo a tener en cuenta en las próximas misiones.
De hecho, el objetivo principal de Artemis II fue validar los sistemas necesarios para futuras misiones con alunizaje. Además, crece la posibilidad de visitar Marte por primera vez, que resulta de gran interés para Estados Unidos. Se evaluaron componentes clave como el soporte vital, la navegación autónoma y las comunicaciones de larga distancia. También se verificó el desempeño del cohete SLS en condiciones reales de misión tripulada. La misión permitió recopilar datos sobre radiación y comportamiento humano en el espacio profundo. Estos datos serán utilizados para ajustar protocolos operativos en futuras misiones. La información obtenida será clave para reducir riesgos en etapas posteriores del programa.
El programa Artemis tiene como siguiente paso la misión Artemis III, prevista para finales de la década. Esta misión buscará concretar el regreso de humanos a la superficie lunar. Se prevé que incluya el primer alunizaje tripulado desde la misión Apollo 17. Además, se proyecta la instalación de infraestructura permanente en la órbita lunar mediante la estación Gateway. El programa cuenta con cooperación internacional, incluyendo agencias como la Agencia Espacial Canadiense. También participan socios comerciales en el desarrollo de módulos y sistemas de alunizaje. Artemis forma parte de una estrategia de exploración a largo plazo que incluye futuras misiones tripuladas a Marte.